Tinglados

Los puertos son los puntos de llegada y partida de mercancías que son cargadas o descargadas desde los buques. Esta carga o descarga es el comienzo o final de una larga historia….. La función que tenían los tinglados era almacenar el tráfico de mercancías, de hortalizas y los carros de grano que esperaban en el puerto para embarcar o ser transportados.

Durante muchos años, hasta mitad del siglo XIX, la única infraestructura portuaria existente en el puerto de Valencia había sido un sencillo muelle de madera o piedra que se adentraba en el mar.

 
Debido al incremento continuado del trafico de mercancías en este puerto mediterráneo se vió la necesidad de ampliar las infraestructuras y se planificó la construcción de 6 almacenes o Tinglados. Por aquellas fechas el Ingeniero Director de Obras del puerto de Valencia era José María Fuster quien llevó la supervisión de la obra de los Tinglados aunque el autor e impulsor de los mismos fue el Ingeniero Federico G. de Membrillera, subdirector del puerto de Valencia en ese momento.
La parte metálica de los depósitos números 1, 4, 5 y 6 fue adjudicada a la Maquinista Terrestre y Marítima, mientras que la de los números 2 y 3 lo fue a Material para Ferrocarriles y Construcciones, ambas de Barcelona.

A pesar de que los ingenieros exigían que primara la ornamentación, la falta de presupuesto en aquella época simplificó el proyecto y se realizó sin las estructuras que se habían diseñado. A pesar de ello destaca la decoración modernista, con relieves alusivos al comercio y la navegación y mosaicos cerámicos policromos sobre temas valencianos típicos: naranjas, uvas y otros frutos...

En la actualidad solo quedan en pie los Tinglados 2 (a un lado del Edificio del Reloj) y los Tinglados 4 y 5 (detrás de las Bases Sur).